Las mejores series de Neftlix para este otoño: ¡que comiencen los juegos del hambre!

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En un maratón de series cada uno tiene su caballo ganador. Hay a quien le gustan los clásicos, las mejores series de la historia que nunca fallan. Hay quien se arriesga y busca la rareza entre la normalidad, la divergencia en las series. Hay quien busca las cifras. Por ejemplo: The Defenders acumula un total de 6,1 millones de espectadores por semana en Estados Unidos, mientras The Big Bang Theory se corona entre las series más vistas con una audiencia de 7,4 millones de personas por semana según cifras del estudio Nielsen. Buscar el consenso más allá de Juego de Tronos (por mucho que la teletransportación de sus personajes desconcertara a los fans de Poniente) es a veces difícil.

¡Nosotros tenemos la solución! Estas son las mejores, más curiosas, adictivas y divertidas series de Netflix. Listas para devorar en un maratón de domingo y perfectas para cualquier debate de café y hipster. Las 8 mejores series de Netflix, ¡que comiencen los juegos del hambre!

  1. Peaky Blinders

    Peaky Blinder es Cillian Murphy/Thomas Shelby. Y punto. Intenso, enigmático, inquietante… Personaje, actor y serie comparten definición. La producción (británica, por supuesto), que va por su tercera temporada y anunciando la cuarta, es una serie típica de gansters. Y decimos típica porque tras El Padrino no hay nada nuevo bajo el sol en esta materia. Violenta a veces (no tanto como para degollar caballos, eso sólo es cosa de los Corleone), inquietante siempre, enigmática, previsible en demasiadas tramas y excesivamente política (en el mismo cóctel dramático se ajustan amores y pasiones, ambiciones personales, historias familiares, el IRA, Winston Churchill, el servicio secreto británico y familias de mafiosos italianos, irlandeses, londinenses en constante lucha… too much para una sola serie). Pero aún así hay pocos actores que aguanten tan bien un plano detalle como Cillian Murphy. No es el único actor que brilla por un trabajo disciplinado que traspasa la pantalla. Sam Neill, Helen McCrory y Paul Anderson construyen de forma brillante la réplica a un Cillian Murphy que lo ocupa todo. Aviso para los fans de Tom Hardy: es un personaje recurrente en las temporadas dos y tres (junto con Noah Taylor). He aquí el mensaje de los Peaky Blinder para ti: esta es una serie adictiva e intensa como la guerra que se está gestando, ¿te la vas a perder?

    15 Puntos
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  2. Atypical

    Atypical es justo lo que su nombre indica. Una divergencia en la parrilla de series. Una sola temporada, 8 capítulos de poco más de media hora para consumir sin más dolores de cabeza que estar delante de una serie divertida y diferente. Sam Gardner (Keir Gilchrist) es un joven de 18 años de Connecticut que le gustaría salir con chicas y tener relaciones sexuales. Hasta ahí nada divergente pensarás. Lo que hace diferente a esta serie es la manera de contar como Sam, un chico con autismo de alto funcionamiento, se enfrenta a sus paranoias de adolescente y como su familia afronta lo que en todas las familias sería un paso normal hacia la madurez. Y todo esto sin caer en el drama y lo pasteloso. Divertida, curiosa y rápida. Sam nos cuenta su historia y cómo funciona su cerebro, sin pretensiones aleccionadoras ni la intención de redimir a nadie ni ser el retrato de nada. ¡Dios bendiga a las series sin falsas pretensiones! Por cierto, se espera segunda temporada el próximo año con diez nuevos episodios.

    15 Puntos
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  3. Black Mirror

    Hay pocas series tan adictivas y dolorosas como Black Mirror. El retrato tan particularmente devastador de ese futuro tecnológico y distópico que se aprecia tras cada pliegue de cada episodio es aterradoramente cautivador. Black Mirror no es para un maratón de series. Si eres capaz de ver más de tres capítulos seguidos deberías acudir a un terapeuta por tu propia salud mental. Dura, terrorífica, reflexiva y reveladora. La definen como una serie de ciencia ficción que explora un futuro próximo muy inquietante donde las grandes innovaciones tecnológicas son el camino hacia el final de la raza humana y todo cuanto de empatía y misericordia hay en ella (si todavía queda algo). Se sirve en pequeñas píldoras en forma de capítulos independientes. Se suceden personajes diferentes y tramas igual de aterradoras. Aunque ya sabemos los títulos, tramas, actores e incluso directores (sí, Jodie Foster)  de los nuevos seis episodios de la serie creada por Charlie Brooker para su cuarta temporada, solo falta que alguien nos diga en qué momento de diciembre se estrena. Mientras, Black Mirror ya se ha hecho realidad. Al menos en China, donde al igual que en el capítulo Nosedive (Caída en picado) de la tercera temporada, se estaría pensando en implantar un sistema que clasificaría a los ciudadanos basándose en un algoritmo que analiza el rastro digital de cada persona. Según la información personal de cada ciudadano, su historial bancario, el cumplimiento de sus obligaciones como ciudadano, su comportamiento, hábitos y gustos e incluso sus relaciones personales, el sistema permite conseguir o perder puntos. ¿Os suena, verdad?

    14 Puntos
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  4. House of cards

    House of Card son palabras mayores. Soportamos temporadas de desigual calidad esperando ver resurgir a Francis y Clare Underwood tras una brillante primera temporada con un Kevin Spacey maquiavélico que miraba a cámara retando al espectador. Soportamos una desoladora segunda temporada y el viaje a los infiernos de Doug Stamper (si algo tiene House of Cards, además de la trama política, es el trabajo actoral de las primeras vedettes como Kevin Spacey y Robin Wright, pero también de segundas espadas como Michael Kelly, Molly Parker, Reg E. Cathey, Constance Zimmer y Corey Stoll). Soportamos las dudas sobre un matrimonio que se desmoronaba o eso parecía (temporada 3) pero no nos importaba, porque lo único que nos interesaba eran las cloacas políticas de Washington. Soportamos la trama de Pollyhop y la campaña presidencial sin entenderla. Soportamos que la quinta temporada de House of Cards cambiara de Netflix a Movistar y ahora hasta soportamos las dudas sobre el rodaje de la siguiente entrega. ¡Paralizado! Dicen que nada tiene que ver con el escándalo sexual de Kevin Spacey (del que no nos pronunciaremos) pero oh dioses, ¿cuánto más hemos de soportar para ver la caída definitiva de los Underwood? Porque eso es lo único que esperamos, el fin y que House of Cards no sea una de esas series que tendrían que haber acabado mucho antes

    13 Puntos
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  5. The Crown

    Una sóla temporada ha bastado para colocar a The Crown entre las series autobiográficas de mejor factura y para convertir a su protagonista, Claire Foy, en la próxima Lizbeth Salander. Con sello británico (¡qué bien hacen las series los ingleses! Pensemos en la impecable fotografía de Sherlock o The Fall), The Crown es testigo (¿fiel?) del reinado de la Reina Isabel II. Inspirada en la galardonada obra The Audience, la serie reúne al creador y guionista Peter Morgan (La reina, Frost/Nixon) y al director y productor Andy Harries. La segunda temporada de The Crown se adentrará, como hizo la primera, en los principales eventos históricos del siglo XX, de modo que arrancará con los soldados de las Fuerzas Armadas de la Reina librando una guerra ilegal en Egipto y terminará con la caída de su tercer Primer Ministro Harold Macmillan, pero también en la trastienda de la Casa Real y los largos pasillos de Buckingham Palace. La nueva temporada de la serie original de Netflix estará disponible a nivel mundial a partir del próximo viernes 8 de diciembre. Aviso: tras la segunda temporada, será Olivia Colman quien interprete el papel protagonista en la tercera y cuarta entrega de la serie. Los fans viven deseosos de ver como la aún dulce reina Isabel II de la primera temporada se convierte en la actual Reina de Inglaterra. God save de queen!

    10 Puntos
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  6. Orange is the new black

    Nunca nadie pensaría que una prisión de mujeres podría dar como resultado una serie como Orange is the new black. No fue nunca previsible. El reparto de actrices plagado de personajes favoritos (¿acaso puedes quedarte sólo con uno?) y las tramas que desafían estereotipos dan como resultado historias adictivas. Como si de una discusión sobre el último disco de Vetusta Morla se tratara, la conclusión es que estaba mejor el primer disco y la primera temporada pero aún así caeremos en la quinta y hasta en la sexta y la séptima. Netflix renovó anunció dos nuevas entregas, lo que supone que tendremos Orange hasta,  al menos, el 2019. En este acuerdo se establecía que la creadora de la serie, Jenji Kohan, se mantendrá al mando de la ficción durante todo este tiempo, a pesar de que tenga entre manos otros proyectos como Glow. Aviso: las aventuras y desventuras de las presas de Litchfield, como ya sucedía con House of cards, tiene continuidad en Movistar (no en Netflix). Esto debería habernos enfadado como fieles seguidores de la serie pero saber que (¡spoiler!) dejamos a Daya con una pistola en la mano con amenaza de amotinamiento, caos y libertinaje nos impiden progresar por mucho tiempo en nuestro enfado. Kohan cambia su forma de contar historias y la quinta temporada se centrará únicamente en tres días en la vida de Piper Chapman, Alex Vause, Red, Flaca, Big Boo…

    8 Puntos
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  7. Stranger Things

    Eleven, como todas esas heroínas extrañas que andan sueltas por el mundo, nos conquistó. La estética ochentera de toda la serie, esa inocencia televisiva que nos recordaba a la mejor entrega de Los goonies, nos cautivó. El renacer de Winona Ryder (Winona forever) nos pasmó. El Hawkins tan mundano como tétrico, con portal a otra dimensión incluido, nos alucinó. Y con esto fabricamos nuestra oda a Stranger Things, temporada 1. ¡Y llegó la segunda! Y volvemos a la discusión sobre el grupo indie del momento. Dicen los expertos que bien, gracias pero la primera molaba más. Que es más de lo mismo, más estética ochentera, más Cazafantasmas, más portal de a saber a qué dimensión, más tramas extrañas, más niños corriendo para aquí y para allá. Lo cual no sorprende. No sorprende que la productora siga haciendo lo mismo porque eso es lo que le funcionó en la primera entrega y se supone que es lo que los fans quieren ver. Y no sorprende tampoco la crítica porque todo el mundo sabe que si es mainstream ya no mola tanto.

    8 Puntos
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  8. Easy

    Fácil. Easy es fácil y ágil. Una temporada de ocho episodios donde cada capítulo, protagonizado por personajes distintos, explora las relaciones sentimentales desde su particular óptica: un matrimonio que arrastra la rutina de los hijos, un escritor que se adentra en la mediana edad y el fracaso amoroso, una joven actriz que abandona su vida fácil de pareja y pre-matrimonio por el abismo de lo que vendrá, un matrimonio en busca de experiencias nuevas que corren detrás del “lo que nos hemos perdido por estar casados”… Fácil factura, temas livianos y una mirada diferente muy al estilo de “Love Actually”. La mira la pone el director Joe Swanberg que ha sabido combinar historias cortas y universales con actores conocidos como Orlando Bloom, Emily Ratajkowski y Malin Akerman.

    5 Puntos
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Entre las 8 mejores series de Netflix, algún purista en la materia seguro que echa de menos producciones como The OA, Una serie de catastróficas desdichas, Ricky Morty, BoJack Horseman, Unbreakable Kimmy Schmidt o la omnipresente Narcos. Y sin quitarle razón al purista apuntador y por muy meritorios que sean estos títulos (lo son), nuestro corazón fobo rinde pleitesía a Black Mirror por encima de Unbreakable Kimmy Schmidt, a Peaky Blinder por encima de Narcos, a Atypical por encima de Ricky Morty… ¿Votos a favor?

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