Por qué es tan importante hablar de la fatiga visual

que es la fatiga visual

Dolor de cabeza, visión borrosa, ojos secos, dolor de cervicales y espalda… ¿Reconoces los síntomas? La fatiga visual es consecuencia directa del esfuerzo al que sometemos diariamente a nuestros ojos. ¿Por qué es tan importante hablar de fatiga visual y Síndrome Visual Informático? ¿Y por qué no es una sólo un problema visual para gamers?

Estudios publicados en Medical Practice and Reviews y Employment Relation Today establecen que el riesgo de sufrir Síndrome Visual Informático (SVI) es de un 70% en los usuarios de pantallas digitales. Si se permanece más de tres horas diarias frente a estos dispositivos este porcentaje aumenta a un 90%. Las pantallas del ordenador, portátiles, teléfonos móviles y tablets emiten un espectro de luz azul nocivo que produce un progresivo deterioro en la mácula, situada en la parte central de la retina, donde se encuentran las células fotorreceptoras encargadas de recoger la información visual sobre los colores y la luz. Desde el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Laboral en Estados Unidos advierten que usar ordenador tres o más horas al día aumenta las probabilidades de que el SVI aparezca.

Los datos son reveladores. En España entre el 50 y el 90% de la población se pasa delante de un ordenador mucho más de las tres horas diarias recomendadas. Los menores de 30 años usan dispositivos digitales durante 10,5 horas al día de media. Todas las franjas de edad incumplen las recomendaciones de salud visual. Así, las personas de 31 a 45 años permanecen una media 9,3 horas delante de una pantalla y las personas de 46 a 70 años, aproximadamente 3,8 horas. La realidad es que nuestros ojos están sobreexpuestos. Y como consecuencia de esa sobreexposición a la luz azul nociva aparece la fatiga visual.

¿Son los millenials la generación más expuesta a la fatiga visual? Cerca del 70% de la generación millenial sufre las consecuencias de una vida hiperconectada, frente al 57% de la generación Baby Boomers y el 63% de la Generación X. Si un persona de media parpadea 18 veces por minuto, cuando está frente a una pantalla esta frecuencia se reduce provocando sequedad en los ojos, cansancio, dolor de cabeza, problemas para enfocar… Si a eso se une problemas posturales o falta de ergonomía al fijar la vista en un ordenador durante tiempos prolongados y no guardar la distancia adecuada con el dispositivo, se completa el cóctel de síntomas y consecuencias.

Pero aunque los jóvenes son los más afectados por estadística, los más pequeños son una asignatura pendiente. Un estudio sobre Tendencias de juguetes y juego en familia en España presentado por el Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio (AIJU)  señala que más del 50% de los niños de entre 1 y 12 años pasa al menos cuatro horas semanales frente al televisor y un 32% dedica entre una y dos horas más de su tiempo de ocio al uso de tablets. Aunque no hay muchos estudios sobre el impacto de las pantallas en el desarrollo infantil, desde el ámbito de la neuropsicología advierten que los niños pequeños no deben interactuar con los dispositivos tecnológicos porque condicionarán el funcionamiento de su cerebro y sus conductas a largo plazo. Y también se entiende que si la sobreexposición a la luz azul nociva es un problema de salud visual para adultos también lo es para niños cuyo cuerpo está en proceso de desarrollo y formación.

Vista cansada no es lo mismo que fatiga visual. Reconocer los síntomas de uno y otro problema visual permitirá saber cómo actuar. Evitar sobreexponer y forzar nuestros ojos dentro de una vida multidispositivo e hiperconectada, optar por una correcta higiene visual (parpadear con frecuencia, colocar los dispositivos a la distancia correcta, descansar la vista en intervalos cortos de tiempo) o usar filtros de luz azul como la tecnología light scan y apps para paliar la fatiga visual pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud visual.

mosca solicitud cita